El Piano

jueves, 25 de marzo de 2010

CUANDO NOS CONOCIMOS

Sus pupilas de un negro intenso me hipnotizaron y su voz cálida me impidieron levantarme del banco.
Fue una conversación banal, sin perspectivas de nada, pero interminable; ni ella ni yo podíamos deshacer el embrujo que nuestro inesperado encuentro había provocado.
M e habló de su niñez, de su adolescencia, de su trabajo y de sus sueños; yo la correspondí del mismo modo y sin apenas darnos cuenta el manto del ocaso nos envolvió. Cabalgamos juntos en el perfume de la noche; dulzura, amor, pasión, magia y un sueño inexistente nos llevó hacia la aurora. La mañana nos sorprendió en un abrazo y un adiós sin palabras fue el último testigo de aquel encuentro.
Recuerdo que cuando nos conocimos ella me dijo:
-" Te doy el punto final. Es un punto muy valioso, no lo pierdas. Guardarlo en tu corazón, ahí estará seguro. Cuando estés preparado úsalo y decide, te dejo a ti la elección. Podemos ser peregrinos del mismo camino y si tu quieres dejaremos que el amor nos ate con sus lazos y nos envuelva con su olor".
Hemos atravesado el tiempo y aquel punto final marcó el principio de un sereno y largo
peregrinar.

martes, 23 de marzo de 2010

MI PRIMERA VEZ


Yo ya lo sabía pero tuve que poner cara de asombro y expresión asustadiza, era lo que se esperaba.
El color de la cara de mi madre se mudaba como un intermitente del pálido al rojo y su voz, ausente, intentaba salir haciéndolo a trompicones; su confusión era evidente, debía de estar preparada para el acontecimiento, pero la debió de sorprender.
El tabú, arrastrado durante siglos, la hizo vulnerable y tuve que " echarle una mano"
Cambié mi cara de asombro por una sonrisa y mi expresión asustadiza se desvaneció.

-Se lo que es mamá, no tienes que explicarme nada. Ya soy mujer.

La radio, a lo lejos, sonaba muy bajito y la noche derramaba su perfume por los rincones de la habitación.
Silenciosas y pequeñas lágrimas de alegría resbalaban por sus mejillas y un fuerte abrazo fue la recompensa al pequeño dolor que yo ignoraba me acompañaría durante años cada 28 días.
Nos sentamos al borde de mi cama y con lentas y tranquilizadoras palabras preparó mi mente para la increíble experiencia de pasar de la niñez a la adolescencia.
Me habló de las compresas, de los tampas, del amor, del comienzo de la sexualidad y de la fertilidad, me explicó como agradecer a mi pequeño útero su función; insistió en que si así lo hacía el dolor de parir se convertiría en gozo, en que no prestase oídos a las supersticiones y que desechara cualquier información que hablara de mi nuevo símbolo de feminidad como algo negativo y doloroso.
Y así lo hice y si... dio resultado.
Es un bonito recuerdo el de ese día, pero ni las lágrimas, ni los abrazos ni sus cálidas palabras impiden que venga a mi mente algo tan banal como
-¿ qué quieres que te regale este día ?
-un yogour, mamá.
Y jamás olvidé ni su charla ni el sabor de aquel regalo.

miércoles, 17 de febrero de 2010

CARTA A MI PADRE


Los bolsillos de mi padre, como un viejo desván, guardaban siempre tesoros escondidos.
Demasiado grandes para mis pequeñas manos me obligaban a rebuscar y mis dedos se perdían entre las entretelas que mi madre, pacientemente, recosía una y otra vez.
Tras la puerta, esperando su llegada, mi fantasía volaba hasta el deseado escondite imaginando que podría haber, porque siempre había algo y si al buscar lo encontraba vacío, él metía en sus bolsillos las manos y las sacaba llenas de caricias y esto... también me gustaba.
El recuerdo de su sonrisa pícara y sus ojillos alegres al observar mi impaciencia, vaga por mis sentimientos y una nube de nostalgia, que no de melancolía, me envuelve.
No solo sus bolsillos estaban llenos, su corazón, pleno de sabiduría, brotaba como una fuente de donde yo bebí el amor por la libertad, la fraternidad y el agradecimiento; él me enseñó a vivir cantando y a tener esperanza en la adversidad, y aunque hace mucho tiempo que duerme, sigue siendo para mi frío un abrigo y para mis miedos un refugio.
Cuando el olvido se adueña de mí y todo lo aprendido se me esconde, saliendo de mis recuerdos, él extiende sus manos poniendo luz en la oscuridad.

" Padre, llenaste mis bolsillos de muchas cosas y hoy cuando mis hijos y nietos, como en un viejo desván, meten las manos en ellos, siempre encuentran, como yo encontraba en los tuyos, un cálido e inagotable caudal de caricias.
¿ Sabes ?... también hay algo que continuamente se escapa de ellos, una eterna caricia que llega hasta donde tu estás... el infinito.


jueves, 4 de febrero de 2010

MI VIDA EN 6 PALABRAS



Seguridad... ( infancia )
Inquietud... ( juventud )
Pasión... ( amor )
Gozo... ( hijos )
Soledad... ( separación )
Serenidad... ( madurez )


" Mi vida está llena de fortuna "

CRUELA DE VIL


Alta, esbelta y extravagante, Cruela-de-vil, lucía los abrigos de pieles sin ningún pudor. Su pelo, mitad blanco y mitad negro, hacía su rostro temible y sus manos enguantadas quemaban, sin parar, cigarrillos en largas pipas.
Artilugios y tretas ideaba una y otra vez para conseguir llenar sus interminables armarios con las pieles de los jóvenes caninos que correteaban, distraidos, por la ciudad.
No había cachorro que no corriera a refugiarse al sentir su olor y por alguna extraña razón, los blancos con lunares negros eran su obsesión.
Con la ayuda de dos truhanes, a los que tenía atemorizados, paseaba inquieta a la búsqueda de su objetivo y una marcada sonrisa que dibujaba su rostro, era la señal para la captura.
No voy a contar que hacían con ellos una vez arrastrados a la lujosa guarida pero... unos días después los ya escasos huecos de los armarios estaban de estreno.
Y como esto es un cuento y debe de acabar bien, sabed que un buen día, todos los perros y cachorros de la ciudad, haciendo uso de una genial e inmejorable táctica, la rodearon, y ladrando todos a un tiempo, la dieron tal susto que su mitad de pelo negro se volvió blanco y alguna neurona de su irritable cerebro se debió de trastocar, porque desde entonces sus armarios están vacíos de pieles y solo luce en su elegante cuerpo abrigos de paño, eso sí ...blancos.

EL LOBO


Negro como el azabache, las pupilas verdes sumergidas en un halo de amarillo intenso, con el rabo largo, peludo, y el lomo escaldado por la edad, el viejo y hambriento lobo sueña con el sabroso manjar. Sus largos colmillos, ansiosos, rechinan de hambre haciendo bailar los finos bigotes.
- me muero de hambre, estoy encogido- le chilla su desesperado estomago
- pues tendrás que esperar a que venga
- mira allí, esa ardilla está chillando que se la coman
-no, esperaré, de hoy no pasa que me la trague
- ¿ y aquel conejo ? fíjate que tiernito, si te lo zampas dejaré de chillar, descansarás y te podrás echar una dulce siesta
- la verdad es que está tentador pero... no, la esperaré
-¡¡ por dios !! que no puedo más, miraté en ese río, estás famélico, llegará un momento que no puedas sostenerte en pie
- es lo mismo, la esperaré
El sol se oculta tras las montañas y la noche se le viene encima. Ya es tarde, hoy tampoco vendrá. El viejo lobo se adormece contando los días que lleva sin comer y así con el estomago seco y enmudecido por la afonía, se sumerge en los días profundos de la eternidad.

miércoles, 3 de febrero de 2010

GEPETTO


Lejos quedaron los tiempos en que su pequeña carpintería se llenaba de alegres figuras infantiles. Las estanterías, siempre rebosantes de juguetes amontonados, atraía las miradas de los niños de la aldea.
Delgado y enjuto, trabajador y cantarín, había llegado al ocaso de sus días; su cuerpo espigado se arqueaba a pasos agigantados y aunque sus piernas eran torpes y a penas le obedecían, sus manos, aún ágiles, enloquecían a veces dando forma a pequeños muñecos a los que ponía nombre.
Aquel cuerpecillo de largas piernas y finos brazos al que había puesto engranajes, le hacía imaginar que se movía y las flores del recuerdo, con su aroma, le traían el deseo de abrazar al hijo que siempre anheló tener.
Cada noche soñaba que aquellas piezas de madera con forma de niño, se acercaba a él y acariciando su pelo y su barba, ya encanecidos, le susurraba al oído " papá".
Con la llegada de la aurora abría sus ojos, y sacando de entre las sábanas sus oxidados y envejecidos huesos, corría a mirar al pequeño muñeco al que había puesto por nombre Pinocho, con la vana esperanza de que hubiera cobrado vida.
Aquel día, las gotas de lluvia caían sobre su cara y cada gota era una caricia, una sonrisa o una palabra de Pinocho; tan grande fue su deseo que la idea de hacer de él su hijo, le empujó a correr, empapado y entumecido, hacia el taller, lo cogió entre sus brazos y cual no sería su sorpresa al escuchar " papá estas mojado ".
Desde entonces sé que el mundo de la magia puede convertir mis sueños en realidad, por eso nunca dejaré de soñar, aunque mis sueños sean pura quimera.

jueves, 21 de enero de 2010

LOS MANDAMIENTOS


Con cientos de mandamientos nos encarcela la vida, unos nacen con nosotros...comer, vestirse, dormir,trabajar,
otros, impuestos por el orden social, nos obligan a comportarnos de una manera ya establecida... la rutina, la urbanidad, la educación,
y otros, mutables y de libre elección, son los llamados morales que aunque generalmente son comunes cada uno de nosotros tiene, aún sin saberlo, sus propios mandamientos y según establezcamos su prioridad nos harán únicos.
Básicos y sencillos, al alcance de nuestro corazón y de nuestra mente, nos están esperando para otorgarnos o quitarnos parcelas de felicidad.
Podría llenar páginas enteras si quiero nombrarlos todos, pero hay uno solo que los aglutina:
AMAR,
para ello solo tengo que estar en paz, calmar la ansiedad y sumergirme en las aguas profundas de la vida: contemplar el mar en calma o las olas agitadas por la tormenta, el aura de la luna llena, el rabo inquieto y agradecido de mi perro, el amanecer luminoso y el rojo oscurecer del ocaso, oler la hierba mojada, el aroma de mi rosal, el pan recién horneado, el tomillo, el romero, dejar que la música me arrulle, oír un verso, una canción, el ronroneo del gato, el te quiero de mis hijos, el abrazo de un amigo, una mirada profunda, una piel acariciadora, la sonrisa del niño, sentir con la cabeza y pensar con el corazón.
Todo ello hace posible que me quiera, que me deje querer y que os pueda querer.
Este es mi mandamiento.

miércoles, 20 de enero de 2010

CORAZONADA


El 13 de Marzo del 2000, a las 13h 30´ de la tarde mi mujer me dijo
- levantaté
- aún estoy cansado
- lo sé, pero hay que sacar las vacas a pastar, se hará de noche y la luna hoy estará escondida, no verás el camino al regresar
- vale, acércame la ropa y enciende el hogar, hace frío
- no nos queda leña que prender
- cortaré algunas ramas mientras vigilo las vacas y aprovecharé, también, para cepillar a Copita
- harás bien, esa yegua está muy mimosa, la ronda el parto
- a ella y a la vaca Rojiza aún les quedan días, mujer
- no sé, tengo una corazonada
- lo haré, aunque sin luna llena creo que ni el potro ni el ternerillo nacerán hoy
- ya, pero es martes y 13 y esta rara corazonada.......
- ¡ ay mujer ! tu y tus corazonadas.
Pablo se viste rápido, le ha sentado bien la pequeña siesta, toma un sorbo de café del puchero y abrigándose sale de casa.
La tarde, joven aún, está ensombrecida y la fina lluvia le golpea el rostro.
Con una mano enguantada abre el portón del establo, al tiempo que el candil que lleva en la otra rompe la oscuridad.
Oye al ganado mugir inquieto y sus ojos, aún cansinos, buscan a la Rojiza, no la ve, sobre su paja una gran mancha le dice que algo pasa. Camina buscando inquieto y temeroso al animal, relinchos y mugidos se unen haciendo eco en las paredes de la cuadra, aireando el candil mira en todas direcciones.
En un rincón, junto a la yegua está la vaca y allí, entre las patas de Copita y Rojiza, acurrucados, dándose calor, dos pares de ojos le miran sorprendidos; grandes lametazos limpian los lomos de los recién nacidos mientras sus torpes patas tratan de alzarse. Pablo sonríe, su rudo y ajado rostro no puede evitar que escapen de sus arrugas gestos de ternura.
No hay luna llena, no son los días señalados para el parto, quizás el 13 del 3 a las 13h 3o´ de la tarde, la corazonada de su mujer trajo, a un día que se apaga, nuevas luces que iluminarán su establo y también sus vidas.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

PROHIBIDO PROHIBIR





Aprisionada en el pecho de Marina vivía una época de inquietudes y desasosiegos. Como un acogedor útero su pecho me protegía, con celo, alimentándome de esperanza. Me hacía crecer cada vez que, esquivando hediondos uniformes grises, escrbía, con letras muy grandes, mi nombre por las callejuelas y esquinas, o cuando con grandes brochazos tapaba insidiosos carteles de PROHIBIDO y en secreto de sus labios se escapaban letras prohibidas de prohibidas canciones.
Un esperanzado mundo con libertad fluía de sus ojos cuando, desde mi calabozo, yo la hacia sentir viva y ella entonces transformaba mi desesperanza en lucha, abriendo nubes de futuro ante mí.
Frágil y quebradiza crecía, impetuosa, dentro de ella esperando mi nacimiento.
Muchos años duró mi gestación, cientos de pechos y voces gritando mi nombre me dieron vida y aunque no nací con un pan debajo del brazo, si que traje, a este mundo, un tatuaje grabado en mi piel, donde se podía leer: PROHIBIDO PROHIBIR.

Firmado:

LA LIBERTAD




miércoles, 2 de diciembre de 2009

PORQUE SOY COMO UNA RUEDA





No sé si el destino existe o si alguien se inventó esta historia para justificar éxitos y fracasos, lo cierto es que, en un interminable flujo de idas y venidas, el binomio de sentimientos, ideas e ilusiones se termina aparcando en la rutina y el espíritu cazador de mis sueños se siente impotente ante la inexorable rueda que es mi vida.
Aceptar que gira una y otra vez hacia situaciones conocidas y rutinarias, es la solución que me permite diferenciar en la rueda de mi existencia diferentes potenciales y ella, con su voltear, me ofrece la constante satisfacción de reconocer las pisadas que voy dejando en las arenas de mi camino, pudiendo trucar errores por aciertos, fracasos por éxitos, odios por amores, recuperar sueños perdidos y gracias a que soy como una rueda mi vida, entera, gira siempre conmigo.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

NOSTALGIA

Sentado en un banco de la rambla, cuento las mujeres con las que me gustaría acostarme.
¡¡ Increíble !! no pasa ni una sola con la que mi imaginación no se dispare y en mi cara no se dibujen sonrisas, claro que diferentes, a veces de complicidad, a veces interrogantes y otras, las más, de resignación.
Nunca hay respuesta, como mucho miradas de desdén o de indiferencia.
Mis dedos se amontonan intentando sumar, no tengo bastantes y me lío, ¿ y si me atreviera a pedirle al viejecito sentado a mi lado que me preste sus manos ? Pero...no, sería peor, seguro que romperían en pedazos la tibia esperanza que acompaña mis deseos.
Miro las mías, tampoco son jóvenes, cientos de surcos dibujando seniles arrugas, me devuelven a la realidad. Miro el bastón, ya ajado por el uso, donde se sostienen mis pasos y una nube de melancólicos recuerdos se apodera de mi mente.
¡¡ Si ella estuviera aún aquí !! con cuanto amor la mirarían mis ojos y seguro que con una pícara sonrisa de complicidad me diría
- ¡¡ cómo me gusta acostarme contigo !!

domingo, 1 de noviembre de 2009

SOLEDAD


Con ojos ansiosos mira la puerta que ninguna mano abre, su piel solo acariciada por la pequeña gata, tiembla en la desesperanza y el aire inmóvil reseca su garganta por donde escapa un suspiro que hiela su corazón.
Sentimientos de desamparo pueblan su alma y la nada enmudecida le envuelve.
Solo el tic-tac del reloj, perpetuo compañero, suena imparable rompiendo el silencio.

SI AQUEL PRIMER DIA........


Si aquel primer día él no me hubiera besado esta carta tristemente no existiría.
No llegué a ver tu cara, ni a acariciarte las manitas, me perdí el gozo de ponerte sobre mi pecho y tuve que cantarte deliciosas nanas con los ojos cerrados mientras imaginaba que te mecía. No velé tus noches ni te bajé las fiebres, no hubo un primer día de colegio ni pude secar tus lágrimas por amores no correspondidos pero... durante muchos meses nos dijimos silenciosas palabras, tu alma y la mía se fundieron en una sola. Al tiempo que mi vientre crecía y los pequeños movimientos de tus escondidos pies me acariciaban por dentro, forjabas un rincón de luz en mi corazón.
Hoy tu imaginada carita pone rayos de sol en mi mirada y se que las nanas, que te sigo cantando, las arrastra el viento hacia donde tu estás.
La noche en que te fuiste me rompí pero...
si aquel primer día él no me hubiera besado este amor que celosamente guardamos tu y yo tristemente no existiría.

lunes, 19 de octubre de 2009

DOMINGO


¿ Un día cualquiera ?
No, los domingos son siempre especiales, incluso aquellos en que no ocurre nada extraordinario.
¿ Tú pones el despertador? ¿ a qué no? ¿ acaso no arrastras el pijama que envuelve tu pereza con gran dulzura casi hasta la hora de comer ?
Y si sales a la calle ¿ no huele a algo distinto ? A mí me huele a churros, porras, vermut.. y mi estomago chilla de hambre al oler el aroma que vuela desde las ventanas de las cocinas.
Si te acercas a por el periódico, ese que solo lees los domingos porque no tienes que ir al curro, tendrás que hacer cola porque es el día que regalan, con el suplemento, CD, vajillas, relojes, etc. tambien podrás ver a la gente coquetamente adornada.
¿ y el almuerzo ? esto ya varía. Si estás solo podrás dormirte en el sofá la peli de la semana ya que gracias a no se quien, las fotonovelas en domingo no existen.
Si tu familia te rodea seguro que habrá un guiso especial. Claro que después del guiso se repetirá la rutina, de esta no te salvas, quitarás la mesa, lavarás los platos y con un poco de suerte saldrás de paseo al parque con los niños o al cine con tus amigos, si no es asi, te tragarás el fútbol.
En fin, que el domingo se acaba y te tendrás que poner el pijama y encender de nuevo el despertador, hay que acostarse pronto porque el día siguiente es el odiado lunes.
Pero.. ¿ a qué te gustan los domingos ?
No te preocupes no se acaban, domingos hay muchos, los hay alegres, especiales, de resurrección, de pascua, de puente.
¡ Ah ! y también hay domingas pero... eso es otra cosa.

viernes, 9 de octubre de 2009

PACIENTE ESPERA

Demasiado tarde para salir en busca de su compañero, con la mirada impotente observa el sueño de sus pequeños y lanza un quejido, quiere que regrese.
Su llanto rompe el silencio inquietante de la noche.Se levanta, asoma su cabeza por la puerta de la cueva y repite la llamada lastimera, pero el eco imparable no debe de llegar hasta él porque no vuelve.
Hace días que se fue siguiendo el misterioso rastro de comida.
Resignada a la ausencia de su amante se tumba acurrucada al calor de su prole. Esperará al alba, cuando el sol salga de nuevo ella lamerá sus lomos y se dejará acariciar por los pequeños hocicos que la buscarán hambrientos.
Después, irá a buscarlo.

domingo, 4 de octubre de 2009

MI PLUMA

Arma que me llamas sin atender el momento ni la hora, arma incontrolada y avasalladora que plasma en un trozo de papel mis impulsos más intimos, me dominas y sin embargo me envuelves con tu caricia.
Arma que derrochas letras y más letras, que corres y vuelas impulsada por no sé que afan. Dibujadora de ideas, pintora de sueños, parturienta de emociones, calcadora infatigable de mi ser, expresión fiel de mis luces y mis sombras.
Arma dócil que frenas cuando necesito aliento, no dejes de llamarme, estate siempre presente en mis días y mis noches.
Necesito tu silenciosa ayuda, tu tacto provocador.
" Pluma ", fiel amiga, vuela siempre a mi lado.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

CARMEN


No nos abrigó el mismo vientre ni fueron los mismos brazos los que nos mecieron al compás de viejas nanas, nuestros curiosos ojos descubrieron, al abrirse, miradas diferentes pero pasamos por la niñez con el sabor de las milhojas, correteamos juntas tras coloridas pelotas y saltamos a la comba, jugamos al truque con adoquines encontrados por las aceras y nos educó el mismo colegio. El largo camino que nos devolvía desde sus puertas a casa consiguió unirnos, crecimos juntas llenas de alegría y cargadas de esperanza.
Aprendimos a bailar el rock-and-roll, a palpitar ante la mirada de los chicos y llorando con las canciones de Adamo soñamos con el primer amor.
Cupido nos observaba y solícito acudió a nosotras disparando sus saetas. Nuestros noviazgos fueron cortos y con escasos días de diferencia puso sencillos anillos en nuestros dedos.
Las playas y ciudades de Mallorca las recorrimos juntas, fue una bonita luna de miel cargada de comidas, bailes, baños y risas.
Cuando la vida nos dio hijos maravillosos, sus juegos y travesuras, en común, terminó de estrechar nuestros brazos.
No tuve una hermana que llevara mis apellidos, nunca la eche de menos, tu ocupaste su lugar, y cosas que ocurren, físicamente nos parecemos, nadie duda que lo seamos y esto... a mi me encanta.
Cuando cierro los ojos y miro hacia dentro, allí, en el hueco donde se cobijan mis padres, hijos, nietos y hermanos, estas tú. Os veo a todos juntos en un infinito y eterno abrazo. La fuerte esperanza de estar siempre a tu lado envuelve los tiernos recuerdos grabados en mi corazón.
Ni tú ni yo sabemos medir cuanto nos queremos per0...¡¡ es tanto !!
Después de que esta vida se nos acabe y solo seamos un maravilloso recuerdo para nuestros hijos, después, aún después, te seguiré queriendo.

jueves, 11 de junio de 2009

NO MIRE A TRAS NI UNA SOLA VEZ

Había llegado hasta allí después de haber tenido un bonito sueño que me despertó temprano. Necesitaba respirar aire limpio, oler a árboles, a hierba, olvidarme del ruido de los coches, del trabajo, de los problemas de cada día.
Por un sendero bordeado de abrazados árboles se podía acceder al bosque.
Caminaba bajo los rayos del sol que a trompicones se filtraba entre las altas piedras y los arrugados troncos, creando caprichosas sombras.
Mis zapatillas hacían música al pisar las hojas secas que sin consideración se enredaban en mis cordones.
Las extrañas formas de los árboles y de las pequeñas rocas arrastraron mi mente al mundo mágico de los cuentos, el fuerte olor a infancia inundaba el paisaje y en un abrir y cerrar de ojos, envueltos en nubes de fantasía los vi a todos: gnomos, elfos, campanilla, trasgos y hasta una bruja haciendo pócimas en su perola.
Se movían con gracia, cada uno a lo suyo. Campanilla revoloteaba de hoja en hoja. Con sus alas transparentes dejaba tras de sí estrellitas de colores que un trasgo juguetón, a saltos, intentaba coger, aunque ella traviesa lo esquivaba sin cesar; esto provocaba risas en la bruja que sin parar de remover el cucharón del puchero miraba por la ventana de su cueva.
- ja, ja, te pillará, Campanilla
Picarona y mal intencionada soplaba el fuego provocando golpes de humo, que escapándose por la chimenea volaban hacia campanilla queriéndola envolver en su espesura, pero la pequeña mariposa, con increíbles movimientos se alejaba de él y soltaba con más gracia aún sus estrellas de colores.
Entre los matorrales, los gnomos laboriosos canturreaban canciones desconocidas mientras realizaban sus tareas, los elfos recogían hojas de matorrales y arbustos que una vez limpias transportaban en pequeñas carretas a un taller alquímico donde se podía leer, a la entrada... " botica".
Yo miraba sin parar a unos y a otros
-no es posible que pueda estar viendo esto- me decía
De alguna manera que no quiero saber, uno de los elfos se acercó a mí y con un suave lenguaje me dijo
- es posible, en este momento eres una niña, si lo deseas puedes formar parte de este cuento.
De un salto cruce los pocos escalones que me quedaban de realidad y lo mismo que Alicia, entre en el país de las maravillas.
Mis pupilas brillaban como espejos y se movían inquietas mirando asombradas el poblado de pequeñas casitas pintadas de colores y tejados de paja
Una murga de gnomos vino hacia mí haciendo sonar extraños instrumentos de donde salían alegres melodías, sus saltos y volteretas les daba un aire divertido que me hizo reír.
Me llevaron hasta la plaza donde un pequeño mercado exhibía caramelos en forma de flores, frutos exóticos de riquisimo sabor y jugosos zumos. Me hicieron bailar, cantar y horas enteras jugué con todos ellos.
Al final del día,con la tripa bien llena de sabrosos manjares, acostada entre gnomos, oí increíbles aventuras que la mamá, incansable, nos contó hasta dormirnos.
No recuerdo si soñé pero si pude oír una voz que me decía
- cuando se acabe este sueño atravesarás el mundo de fantasía, si no quieres olvidarlo y deseas volver alguna vez, al salir del bosque no mires atrás.
Desperté sentada en una piedra, enfrente de la cueva donde restos de fuego me hicieron recordar a la bruja y su perola.
Salí del bosque contenta, feliz, agradecida y para no olvidarme no miré hacia atrás ni una sola vez.

viernes, 8 de mayo de 2009

EL VIEJO TREN


Tú, silbas a lo lejos.
Veloz y coqueto te deslizas entre raíles que han atravesado campos y surcado estrellas, traes sobre ti aromas de jazmines, olores a trigo recién segado, sabor a brisas marinas y a humos de ciudad.
Yo, mudo y estático, levanto miradas de admiración.
Ojos infantiles investigan, con ansiedad, mis viejos vagones de madera haciéndome evocar el viejo traqueteo y envuelven con cálida alegría mi soledad.
Tú, silbando, rejuveneces mi vejez.
Yo, en silencio, te asomo a la historia.
Y juntos, tú y yo, recorremos un viaje siempre el mismo, siempre diferente.


Seguidores