El Piano

miércoles, 30 de noviembre de 2011

HABLANDO AL PASADO


Es este rostro, donde el aire y el sol forjaron arrugas, el mismo que al cerrar los ojos contemplo en el túnel del recuerdo, y veo tu carita ingenua, noble, llena de luz y de esperanza, adornada con tirabuzones y algún que otro bonito sombrero.
A veces pícaros pensamientos anidan en mi mente y entonces retornas a mí parando el tiempo. En esos momentos vuelvo a sentir la felicidad infantil, porque fuiste muy feliz rodeada de amor y juegos, sin sospechar que la vida te daría instantes muy tristes e intensos momentos de ilusión.
Y ya ves, estoy aquí hablándote, imaginando que puedo atravesar los años para decirte que no dejes de mirar l
os ojos oscuros de madre, que fundas la cara entre sus pechos cuando tumbada sobre ella te abrigue su vientre, que te alimentes de ternura con el cálido latido de su corazón; que cuando te castigue borres ese gesto mohíno que te caracteriza y extendiendo los brazos le pidas perdón.
Que cantes con todas tus fuerzas al compás de padre, las inacabadas canciones de los domingos, cuando acurrucada a su lado, esperas el colacao, que le pidas que te lleve a hombros por la calle y que te estés quietita y silenciosa cuando oiga esa emisora de la radio que hace tanto ruido y que nadie debe de saber que escucha.
Que aproveches los momentos de juego con los hermanos y no te enfades cuando parezca que se ríen de ti.
Que te tomes la leche en polvo y el queso amarillo del cole, aunque se que no te gusta mucho; que te llenes del olor de la estufa, de las tizas y los lapiceros de la clase.

Que saques brillo a esos bonitos zapatos de charol y que te muevas dando vueltas a tus vestidos almidonados.
Que al acostarte dejes que la abuela caliente, sobre tus piernas, sus pies y que no llores mucho cuando se vaya porque allí donde está sigue cuidando de ti.
Es genial poder hablar y reencontrarme contigo, aunque de alguna manera siempre vuelvo a ti.
Canta, ríe, juega, deja que entre el sol y sueña, nunca dejes de soñar que la vida te está esperando.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

MIS VECINOS



Me llaman Rita y a ratos soy feliz y a ratos no. Vivo en una comunidad sin puertas, en la que se puede oír y ver a todos.
Cuando canta el gallo, y apenas a salido el sol, me asomo a la ventana y ahí está él, mi vecino de enfrente, macho bravío, fuerte e impetuoso, indiferente a lo que pasa a su alrededor, pero cuando ve que me desperezo, su melena rubia se agita y sus ojos felinos me miran con frenesí, me quiere devorar, lo sé, le gusta la carne fresca y yo, desnudita, tiemblo de miedo; claro que el vecino de mi derecha siempre está al acecho y sale en mi defensa, con sus grandes zancadas, su piel llena de arrugas y su increíble nariz, comienza a bramar en un intento de asustar a tan desagradable admirador, y lo consigue, porque éste da me
dia vuelta y se tumba a descansar, para mi que es muy vago.
También tengo un vecino que huele fatal, se pasa el día dentro de los barrizales y gruñe constantemente.
Si me empino un poco puedo ver, al de dos calles más abajo, llorar sin consuelo mientras se mete en el agua dando brazadas al compás de los castañeos de su vecina la del ático.
Con tal alboroto , la que vive más abajo, alarga su cuello, yo creo que es para cotillear, porque siempre mira de reojo y no para de mover sus mandíbulas rumiando algo; se que me tiene celos porque ningún vecino la mira a ella, y ¿ qué quiere? si es
que tiene el cuerpo llenito de tatuajes a cuadros marrones y además tiene las orejas largas y de soplillo.
A esta hora, con tanto alboroto y el estomago vacío tengo un humor de perros y creo que no soy feliz, aunque se que esto pasará pronto y enseguida alguna pequeña mano me tirará cacahuetes y se reirá con mis gracias, se que oiré el relincho de los caballos y que veré volar al águila, que escucharé gaznar al cisne y se que seré feliz, porque lo que más feliz me hace llegará pronto, ella está dentro de la cabaña y saldrá para atusarme los pelos y buscará en ellos, ¿qué sé yo lo que buscará ? pero me hará cosquillas y me entrarán muchas ganas de saltar por l
as ramas y entonces si que sí seré feliz, porque la carita de los niños que vengan a verme al zoo estará sonriente, les oiré llamarme y alargar su mano queriendo jugar conmigo.
Por eso os digo que en esta comunidad en que vivo a ratos no soy feliz y a ratos si soy feliz

miércoles, 2 de noviembre de 2011

IMAGINAR NO ES DIFICIL

En una ciudad cercana, cuyo nombre no os voy a decir, vivía un hombre con mucha imaginación; por su mente se paseaban tantas ideas que su cabeza a veces parecía que le iba a estallar, pero en aquella ocasión las muecas de dolor se transformaron en sonrisas.
¿ Qué pasaría si a las calles de mi ciudad les cambiáramos los coches por caballos ?
Tanta era su fantasía que veía los semáforos como postes de madera a los que habría que aplicar un dispositivo de diferentes tonos de relinchos con el fin de avisar a los peatones cuando deberían pasar; la contaminación acústica también sería diferente, ya no habría bocinazos solo se oiría trotar o galopar.
Las calles transformarian los garajes en establos, los talleres mecánicos en herrerías, en las tiendas de repuestos se ofertarían herraduras y sillitas de montar para niños y en los chinos
ya no se vendería pan sino heno y paja.
Reaparecerían lo
s herreros, aumentaría la plantilla de los barrenderos cuya labor se premiaría, al menos una vez al año, porque reciclarían el estiércol para hacer combustible y lo guardarían en espacios especiales de los grandes almacenes creados para tal ocupación, consiguiendo con ello aumentar el número de ventas de estufas y abaratando la factura del gas; claro que habría que crear un cuerpo especial de policía para el control de la amoniacolemia ya que tanto amoniaco, secretado en el asfalto, afectaría la serenidad de los caballos, aunque quizás para calmarlos sería necesario levantar, en varias de las esquinas, mancebías de yeguas, eso si, muy controladas por lo que el paro de los veterinarios disminuiría. También disminuiría la población y el dolor de cabeza nocturno que padecen a veces las mujeres, porque ese dolor ya no sería necesario al estar los hombres muy ocupados en tomar antiinflamatorios para curar sus partes nobles.
Llegado a este punto su imaginación echa el freno y agotado con tanta fantasía se adormece en el sillón. Pero no...la fantasía le sigue acompañando y sueña con calesas, se entristece pensando que los viajes entonces serían más largos, aunque a decir verdad, se fomentarían las comidas campestres y en vez de gasolineras habría fondas y abrevaderos, es más, el patentaría abrevaderos de dos grifos, uno de agua para los caballos y otro de cerveza para los jinetes.
Fue tanta la borrachera que se imaginó que de un salto se levantó del sillón y con la euforia que da el alcohol comenzó a reír, tan grandes fueron sus risotadas que creo que sigue con las mandíbulas desencajadas, pero eso si, aún se puede oir por la ciudad su exclamación
¡¡ cuantos caballeros habría !!

martes, 25 de octubre de 2011

ADIVINA QUIÉN SOY

No se cuando ni donde apareció mi primer ancestro, porque soy incapaz de teclear el ordenador para averiguarlo, pero debió de ser hace mucho tiempo, quizás naciera antes que el fuego, claro que en aquel entonces seria bastante rudimentaria.
Mi familia es grande y muy variada, somos de todos los colores y materiales que os podáis imaginar y entre nosotras las hay feas, feísimasy otras
como yo que somos bonitas, bonitas, y es que soy de metal, toda pintadita de negro y con unos brillantitos que me hacen lucir muy bien.
Abrazar las melenas es para mi estar en el paraíso y alli, cómodamente, paso la mayor parte del tiempo; pero un día, sin saber por qué, empecé a notar cosquillas, mis brillantes com
enzaron a bailotear de inquietud y entonces los vi.. unos puntitos negros danzaban nerviosamente a mi alrededor y unas uñas salvajes los atacaban con furia.
¿Miedo?... terror es lo que sentí

¡¡Que me caigo!! pero nadie me sabia oir y menos entenderme y .. ¡Zas¡ a la sopa; adiós brillantitos, me quede sin luz; apagada y triste me metieron dentro de una caja, mi cuerpo por un lado y los brillantes por otro. ¡Que rota estaba!
Andaba gimoteando envuelta en mi desolación cuando noté la pre
sencia de algo.

¡¡Ozú!! un sujetapelos y yo desnudita.

¿ A qué vienen esos pucheros que hacen que tu alambre se retuerza?

¿ Pues n
o lo ves? se me han caído los brillantes y sin ellos estoy horrible.

¿ Con ellos lucirías más bonita? porque te digo una cosa... a mí me gustas así

Y ahí estaba yo hablando, sonrojada con el descarado sujetapelos, cuando unas gotas de algo pegajoso resbaló por mis solitarios agujeros

¡¡Que me quemooooo!!

¡¡Uff!!... ya no...¡¡ que alivio!!
¡¡Ahh!! si me
han pegado los brillantes

Bueno, después del susto ya os puedo decir que luzco de nuevo muy bonita, aquellas gotas de eso tan pegajoso hizo que el sujetapelos y yo nos abrazásemos y ya nunca
nos hemos podido despegar.
Así que¿ qué os voy a contar que no halláis descubierto ya? ... Soy una horquilla, pero eso si... con novio, un bonito y descarado sujetapelos


miércoles, 19 de octubre de 2011

VIDA

Nací un día del mes de noviembre entre llantos y sonrisas y aunque el olvido se adueñó de mi memoria, se que en ese instante adquirí un compromiso: vivir y una única obligación: darle contenido.
En aquel mo
mento la vida puso ante mí un libro en blanco rodeado de actos, pensamientos, sensaciones y aptitudes, creándome la obligación de escribir con ellos correctamente sus páginas, dándome al mismo tiempo la libertad de equivocarme y poniendo en mis manos las herramientas adecuadas para corregir los errores.
No es la vida la que está obligada a darme lo que espero de ella, aunque en el caminar me empuje la esperanza, por el contrario
, es ella la que espera de mí que cuando escriba la última página y ponga fin a mi libro, me despida con una sonrisa en el rostro y el agradecimiento dibujado en el corazón.
Dependiendo de como escriba el libro me despediré sintiéndome más o menos afortunada de haber paseado por el frondoso bosque que es la vida.

jueves, 13 de octubre de 2011

RUEGO


Cómo hacerles entender
que necesito batir mis alas,
moverlas con el viento
atravesando montañas,
que quiero sentir en mi cara
el frescor de la alborada
y oler con mi pico
el verdor de la hierba mojada.

Cómo hacerles entender
que en esta jaula me siento
sin vida, se apagan mis cantos,
me siento en la nada,
que quiero picotear el trigo
que el alpiste me empacha,
que el columpio en el que bailo
me aburre y me espanta.

Cómo hacerles entender
que necesito los árboles y las ramas,
que quiero en sus verdes hojas
envolver mis nidadas
y acariciar con el pico mis crías
sin ojos y sin miradas.
Os lo ruego...¡¡ abrirme ya la jaula!!


jueves, 9 de diciembre de 2010

¿ MANÍA?

Cada día, al abrir los ojos, me invade el gozo, sería casi perfecto sino fuera por esos pelillos que a veces veo invadir mi barbilla y dudo. Dudo si ir al baño, coger las pinzas y atacarles o envolverme en el delicioso aroma del café que aún está por hacer.
La elección la hago rápido, primero los pelos porque ¿ si se llenan de café ? solo faltaría que en vez de blancos los viera marrones, claro que si me lavo la cara está solucionado, pero sería ir en contra de mis prioridades; lo primero es lo primero, a si que cojo las pinzas y el espejo de lupa, me miro y por allí, no se muy bien por donde, están, lo sé, siempre están, son insistentes y obstinados pero... yo lo soy más, los pillaré.
Y así comienzan mis mañanas, sería algo banal sino fuera porque las pinzas siempre van conmigo en un rincón del bolso, donde las pueda localizar, y es que cualquier espejo me invita a utilizarlas, el del recibidor de casa, el del ascensor ( este es genial parece de aumento ) y ¿ el del coche ? este no es bueno pero si muy útil, las pinzas simpatizan con todos los semáforos en rojo y cuanto más largo es el trayecto mejor, más veces las puedo utilizar, además levanto las miradas de los conductores vecinos ¡¡ como me miran !! segura estoy que ellos no los ven, y algunos hasta balbucean palabras que no alcanzo a entender aunque no me importa porque los piropos siempre me sientan muy bien.
Eso sí, tengo una duda, hay quien dice que es una manía y a mi me parece que es algo normal
¿ o no ?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

MI HABITACIÓN

Mi habitación, donde el sol al desperezarse arremete contra los cristales inundándola de luz y como fiel despertador abre mis ojos al nuevo día, donde el ronroneo de las gatas llenan el aire y donde las paredes tapizadas de libros, fotos, collares y pendientes me hacen sentir arropada.Mi habitación, cálida y acogedora, atesora dentro de ella sueños y fantasías, amores y tristezas, juegos, lecturas, horas de reposo, de ocio, de pasión.Mi habitación es un enorme y maravillo útero dentro de mi mundo, es el espacio donde reflexiono, medito, a veces lloro y casi siempre canto.
Por eso, si te invito a mi habitación, no te sientas sorprendido, ni obligado ni incómodo, solo... relájate, siéntate a mi lado y háblame de tus sueños.

miércoles, 27 de octubre de 2010

LOS LUNES EN MI CIUDAD

Los lunes, en mi ciudad, amanecen adormecidos como perra recién parida y las brumas invaden las callejuelas llenando sus rincones de sombras.
Aquel día, aunque adormecido, el lunes tenía aire de fiesta, la gente invadía la plazoleta rodeando el patíbulo y vociferando:
¡¡ que empiece, que empiece !!
Dominando la plaza, dentro del castillo...
- señor conde, el verdugo está preparado
- vale, dile que se fume un cigarro, que estoy desayunando
- pero ¿ cómo, señor conde ? ¡¡ está prohibido fumar !!
- hoy no, y en
este caso menos, que encienda el cigarrillo y de paso las tablas, quiero ver un buen fuego debajo de los pies del reo
- es una rea y por cierto muy guapa
- ¿ guapa ?
- mucho
- en ese caso no la quemaremos ,que preparen la guillotina
- ¿ la guillotina ? acabamos de limpiar con cera las maderas del patíbulo, se mancharán de sangre
- es verdad, pues el garrote vil
- perdone ¿ se imagina vuestra merced la cara que se le quedará a la rea con los ojos saltones y la lengua afuera ? ¡¡ que susto por dios !!
- joer, Arquímides, me lo estás poniendo difícil ¿ cómo quieres entonces que lo hagamos ?
- ¿ el qué ?
- ¡¡ que va a ser !! ajusticiar a la presa
- y digo yo, señor conde, con el día tan feo que hace, la cera recién dada y estando el lunes tan adormecido ¿ no podría , vuestra merced, quedarse en la cama? imagínese la ejecución en un día de sol, seria espléndido
- perfecto, esperaremos al sol
Han pasado muchos lunes y martes y años y en mi ciudad,los días siguen adormecidos como perra recién parida y al patíbulo aquel , de puro aburrimiento se le fue la cera.

miércoles, 20 de octubre de 2010

DECÁLOGOS


Del amante

Para ser un buen amante:

1º Buscar una amante, mejor que esté casada
2º tener pisito de soltero, sin ordenador, tv, ni barajas
3º una cama cómoda, acolchada, llena de cojines y almohadas
4º la nevera llena de refrescos, cervezas y mucho, mucho cava
5º estar siempre libre cuando ella llama
6º ojos brillantes de mirada enamorada
7º manos suaves y firmes
8º la lanza siempre dispuesta a entablar batallas
9º dejar que algunas las gane ella
10º y salir victorioso de la guerra cuando concluya la jornada.


sábado, 16 de octubre de 2010


Del gato

Para ser un buen gato tengo que:

1º Comer lo que me ponen sin pedir nada
2º remover la tierra sin sacarla de la caja
3º esconder las uñas
4º no subirme a la cama
5º y si acaso lo hago... no arañar las almohadas
6º jugar con el ovillo que me tira el ama
7º ronronear mientras duerme, que sienta que es un nana
8º dejar que me coja sin bufar...ni nada
9ºque crea que soy un peluche
10º y si esto lo hago bien
¡¡chuches aseguradas!!
Del abuelo

Para ser un buen abuelo hay que:
1º haber visto crecer a los hijos
2º nacer a los nietos
3º dejar la pereza a un lado para sacarles de paseo
4º comprales chucherías
5º inventar mil cuentos
6º si es necesario, tirarse a jugar al suelo
7º darle a la pelota, aún con los huesos desechos
8º sentarse en un sillón a esperar su regreso
9º abrazarles con cariño dándoles algún que otro beso
10º y no esperar mucho a cambio porque eso
... solo depende de ellos

viernes, 15 de octubre de 2010

AGUA

¿ Dónde está el agua, madre, que no la veo ?
La escondió una sirena entra la cola y su pelo,
dice que el mar se muere, se desvanece,
que ya no bailan los peces,
que las olas languidecen,
que las medusas perdieron sus vistosos colores,
los erizos ya no pinchan y las ballenas se mueren,
que los delfines huyen,
que Neptuno se duerme,
porque el agua de los ríos que alfombraba sus posesiones,
se volvió oscura y sucia , ya no le susurra canciones,
envenenaron sus riveras, secaron sus manantiales,
las lágrimas de las nubes, envueltas en algodones,
ya no lloran sobre las verdes praderas
y un manto amarillo y seco invade el suelo
por donde alegre y cantarina, un día,
el agua bañaba las tierras.
¿ Dónde está el agua me dices?
se la llevó una sirena que entre sus escamas la esconde
esperando que algún día la cordura retorne al hombre.

viernes, 2 de julio de 2010

EL PARAGUAS


Llueve, el viento sopla desconsiderado sobre el parque desierto y el cielo rompiéndose por los relámpagos crea formas fantasmagóricas; las copas de los árboles extienden sus ramas, llorando sin piedad, sobre el mojado suelo; el silbido del aire se cuela por sus oídos y revolotea en la caja de cartón donde se amontona, acurrucada, la camada.
Apoyado en ella, intentando resguardarse del agua que le empapa sin piedad, Julian tirita, cierra los ojos y su mente le devuelve el horror grabado en su memoria.
Un fuerte estruendo alborota la aldea, la gente corre sin dirección fuera de las casas; la luz de los disparos y de las bombas ilumina las paredes caídas y los escombros mientras que las caras del miedo vagan sin rumbo, y él, perdido entre ellas, sin saber como, llega al parque.
Los cachorros, con el pelo aplastado por el agua no paran de llorar y su llanto le encoge el corazón y olvida su propio frío.
¡¡ Si al menos tuviera un paraguas !!
A lo lejos un gran árbol deja caer, de sus tupidas ramas, escasas gotas de lluvia; cogiendo la caja se refugia debajo de el, saca a los cachorros y abarcándolos con los brazos intenta cubrirse con la empapada chaqueta en un intento inútil de librarse de la lluvia.
El temporal comienza a amainar, entre las nubes el sol, timidamente, se va asomando y el sueño le vence abrigado por el escaso calor de sus rayos.
Y Julian sueña, sueña con cientos de paraguas que bajan del cielo paralizando las malditas bombas, y ve bailar a Gen Kelly y la cara sonriente de Mary Poppins que con un gran paraguas en una mano y un bolso mágico en la otra, se acerca a los gatitos y los esconde en el.
El ring-ring del despertador le hace saltar de la cama; todo ha sido un sueño.
El sol brilla espléndido a través de los cristales, la chimenea de la alcoba luce sus agonizantes rescoldos y la cesta engalanada para la ocasión abriga a la gata que duerme apaciblemente esperando el parto.
Se asoma a la ventana y ve a la gente caminar tranquila, disfrutando de la serenidad que hace tantos años les trajo la paz.

viernes, 25 de junio de 2010

EL REGRESO


De puntillas sobre una caja de madera, Nestor, mira a través del escaparate.
Tampoco hoy hay suerte; el pequeño tren de juguete baila por los carriles luciendo, como hace tanto tiempo, el banderín rojo.
A lo lejos, en la estación, el expreso lanza al aire el esperado silbato.
El niño, con el corazón encogido y la nariz pegada al cristal, mira a Matias que, con una sonrisa y lágrimas en los ojos, cambia el rojo por el azul.
Por fin ha llegado el día.
Los soldados regresan a casa.

sábado, 17 de abril de 2010

HERNAN


Me llamo Hernan y soy enano.
Mi "petite- ssuisse" me dice ella, y no es que sea pequeño de estatura que mido 1,8o, pero hay cierto miembro de mi anatomía que no se alcanza a ver. Pero está; yo lo sé y ella también: no en vano lo llama "mi tesoro" y es cierto, como un deseado tesoro, duerme almohadillado entre los pliegues que la naturaleza caprichosa colocó en mi bajo vientre.
A veces también me llama "Aladino", porque la cueva donde duerme mi pequeño duendecillo solo la abre ella cuando, en los momentos de pasión, pronuncia las palabras mágicas.
-¡¡ abreté sésamo"
Y como un esclavo obediente, sale y se estira y estira hasta hacerse proporcionado a mi cuerpo, y es en ese instante, tan esperado, que con voz golosa y cara embobada, le oigo susurrar en mi oído
-ahora si ... ¡¡Tarzán!!
Y yo, la verdad, con tanto, cuento me siento un personaje de cómic de esos tan poderosos.
No se, pero sale de mí una fuerza que me hace creer que soy Superman, y empiezo a trepar por ella y la envuelvo en mi telaraña, porque ahora si que soy Spiderman: y en ese arrebato de ardor escucho a mi duendecillo:
- ¡¡ llámala Alicia, llámala Alicia !!
y es que mi duendecillo y yo, en ese momento, estamos viajando hacia el país de las maravillas.

miércoles, 7 de abril de 2010

SEMANA SANTA



Un clavel rojo, una lágrima resbalando por mi mejilla y una sonrisa fue lo primero que Dolores vio al abrir los ojos en la pequeña habitación del hospital.
Atocha, enero de 1977, época de transición, un despacho de abogados laboralistas es atropellado a punta de pistola. Abatidos y ensangrentados la muerte vino a buscarlos, entre ellos a su marido, y ella, allí, enmudecida por las heridas y empequeñecida por el estupor, dejaba pasear por su mente la pesadilla.
La respuesta popular fue unánime, cientos de miles de personas testimoniamos por las calles nuestro horror, y esa primera manifestación multitudinaria, después de la dictadura, nos llevó a todos a celebrar con gritos de libertad un sabado que como este era un sábado santo, sábado de resurrección, sábado rojo.
Se había oficializado la legalización de uno de los grandes partidos que más había luchado por las libertades y con ello comenzaba a caminar la democracia, la ilusión y la esperanza.
Hoy, semana santa, los católicos reviven la pasión y el sacrificio de Jesús por ayudar a los hombres, 33 años dicen que tenía cuando murió y 33 años el día que resucitó.
Semana santa, días de recogimiento y meditación, de procesiones y viacrucis, de vacaciones para unos y recuerdos para otros, el olor de las torrijas y el potaje me arrastra 33 años en el tiempo y revivo aquel sábado rojo, en que la pena por el sacrificio de aquellos abogados, sólo consiguió que enarbolara con más brío mi bandera y que mi voz traspasase con más fuerza el viento, porque aquel día, un sábado santo de hace 33 años, la palabra legalización se escribió en las nubes, y yo que no soy católica " por la gracia de Dios" llevo en el corazón mi propia semana santa, donde de lunes a viernes lloro la muerte de aquellos hombres y de sábado a domingo celebro la resurrección de algo esperado por todos... la "LIBERTAD "

jueves, 25 de marzo de 2010

CUANDO NOS CONOCIMOS

Sus pupilas de un negro intenso me hipnotizaron y su voz cálida me impidieron levantarme del banco.
Fue una conversación banal, sin perspectivas de nada, pero interminable; ni ella ni yo podíamos deshacer el embrujo que nuestro inesperado encuentro había provocado.
M e habló de su niñez, de su adolescencia, de su trabajo y de sus sueños; yo la correspondí del mismo modo y sin apenas darnos cuenta el manto del ocaso nos envolvió. Cabalgamos juntos en el perfume de la noche; dulzura, amor, pasión, magia y un sueño inexistente nos llevó hacia la aurora. La mañana nos sorprendió en un abrazo y un adiós sin palabras fue el último testigo de aquel encuentro.
Recuerdo que cuando nos conocimos ella me dijo:
-" Te doy el punto final. Es un punto muy valioso, no lo pierdas. Guardarlo en tu corazón, ahí estará seguro. Cuando estés preparado úsalo y decide, te dejo a ti la elección. Podemos ser peregrinos del mismo camino y si tu quieres dejaremos que el amor nos ate con sus lazos y nos envuelva con su olor".
Hemos atravesado el tiempo y aquel punto final marcó el principio de un sereno y largo
peregrinar.

martes, 23 de marzo de 2010

MI PRIMERA VEZ


Yo ya lo sabía pero tuve que poner cara de asombro y expresión asustadiza, era lo que se esperaba.
El color de la cara de mi madre se mudaba como un intermitente del pálido al rojo y su voz, ausente, intentaba salir haciéndolo a trompicones; su confusión era evidente, debía de estar preparada para el acontecimiento, pero la debió de sorprender.
El tabú, arrastrado durante siglos, la hizo vulnerable y tuve que " echarle una mano"
Cambié mi cara de asombro por una sonrisa y mi expresión asustadiza se desvaneció.

-Se lo que es mamá, no tienes que explicarme nada. Ya soy mujer.

La radio, a lo lejos, sonaba muy bajito y la noche derramaba su perfume por los rincones de la habitación.
Silenciosas y pequeñas lágrimas de alegría resbalaban por sus mejillas y un fuerte abrazo fue la recompensa al pequeño dolor que yo ignoraba me acompañaría durante años cada 28 días.
Nos sentamos al borde de mi cama y con lentas y tranquilizadoras palabras preparó mi mente para la increíble experiencia de pasar de la niñez a la adolescencia.
Me habló de las compresas, de los tampas, del amor, del comienzo de la sexualidad y de la fertilidad, me explicó como agradecer a mi pequeño útero su función; insistió en que si así lo hacía el dolor de parir se convertiría en gozo, en que no prestase oídos a las supersticiones y que desechara cualquier información que hablara de mi nuevo símbolo de feminidad como algo negativo y doloroso.
Y así lo hice y si... dio resultado.
Es un bonito recuerdo el de ese día, pero ni las lágrimas, ni los abrazos ni sus cálidas palabras impiden que venga a mi mente algo tan banal como
-¿ qué quieres que te regale este día ?
-un yogour, mamá.
Y jamás olvidé ni su charla ni el sabor de aquel regalo.

miércoles, 17 de febrero de 2010

CARTA A MI PADRE


Los bolsillos de mi padre, como un viejo desván, guardaban siempre tesoros escondidos.
Demasiado grandes para mis pequeñas manos me obligaban a rebuscar y mis dedos se perdían entre las entretelas que mi madre, pacientemente, recosía una y otra vez.
Tras la puerta, esperando su llegada, mi fantasía volaba hasta el deseado escondite imaginando que podría haber, porque siempre había algo y si al buscar lo encontraba vacío, él metía en sus bolsillos las manos y las sacaba llenas de caricias y esto... también me gustaba.
El recuerdo de su sonrisa pícara y sus ojillos alegres al observar mi impaciencia, vaga por mis sentimientos y una nube de nostalgia, que no de melancolía, me envuelve.
No solo sus bolsillos estaban llenos, su corazón, pleno de sabiduría, brotaba como una fuente de donde yo bebí el amor por la libertad, la fraternidad y el agradecimiento; él me enseñó a vivir cantando y a tener esperanza en la adversidad, y aunque hace mucho tiempo que duerme, sigue siendo para mi frío un abrigo y para mis miedos un refugio.
Cuando el olvido se adueña de mí y todo lo aprendido se me esconde, saliendo de mis recuerdos, él extiende sus manos poniendo luz en la oscuridad.

" Padre, llenaste mis bolsillos de muchas cosas y hoy cuando mis hijos y nietos, como en un viejo desván, meten las manos en ellos, siempre encuentran, como yo encontraba en los tuyos, un cálido e inagotable caudal de caricias.
¿ Sabes ?... también hay algo que continuamente se escapa de ellos, una eterna caricia que llega hasta donde tu estás... el infinito.


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