El Piano

viernes, 8 de mayo de 2009

EL VIEJO TREN


Tú, silbas a lo lejos.
Veloz y coqueto te deslizas entre raíles que han atravesado campos y surcado estrellas, traes sobre ti aromas de jazmines, olores a trigo recién segado, sabor a brisas marinas y a humos de ciudad.
Yo, mudo y estático, levanto miradas de admiración.
Ojos infantiles investigan, con ansiedad, mis viejos vagones de madera haciéndome evocar el viejo traqueteo y envuelven con cálida alegría mi soledad.
Tú, silbando, rejuveneces mi vejez.
Yo, en silencio, te asomo a la historia.
Y juntos, tú y yo, recorremos un viaje siempre el mismo, siempre diferente.


miércoles, 29 de abril de 2009

ME ACUERDO

Muchos y agradables recuerdos viajan por mi memoria, acuden a mí acompañados de pausadas melodías y exquisitos olores. En medio de todos ellos, queriéndose colar para tener protagonismo, se asoman fugazmente recuerdos dolorosos. Mi voluntad logra esconderlos ¿ para qué evocarlos ? enterrados callan sus voces dejándome degustar las buenas sensaciones que a lo largo de mi pequeña historia me otorgó la vida.
Retrocediendo hasta los primeros meses puedo ver y sentir los arrullos que mi madre me daba, tumbadas en la cama, cuerpo con cuerpo, sus cálidos brazos me apretaban a unos pechos que se me ofrecían generosos.
la alegría y el cariño de los cantos que mi padre me dedicaba junto al amor y los juegos de mis hermanos hicieron de mi infancia algo inolvidable.
Más allá marcando el paso de la niñez a la adolescencia....... mi primer beso de enamorada.
Sólo tenía 13 años y ya hacía un año que mi joven amor me rondaba. Alto, delgado, con pantalón corto y cartera de tirantes, día a día me esperaba a la salida del colegio para acompañarme, en silencio, hasta mi portal, donde con los ojos chispeantes y timidamente me decía adiós.
- De hoy no pasa - se atrevió a decirme un día
- dame un beso.
Yo avergonzada negaba con la cabeza, pero tal fue su insistencia que claudiqué.
- Si apruebo los exámenes te lo doy - le dije.
Una semana eterna nos espero aquel beso.
Salieron las notas y el fiel y constante novio vino tras de mí hasta el instituto.
Allí estaba, destacando sobre los demás, mi APTO con sobresaliente.
Aquel papel fue el inicio de largas conversaciones y cálidos abrazos, pero antes de esto hubo que dar ese paso para nosotros tortuoso.
Decidimos que el mejor sitio para ello sería....... por ejemplo el parque del Retiro, allí había poca gente.
Nuestros pies, con alados calcetines, nos llevaron veloces hasta aquel bosque que creíamos vacío.
Pero no, había seis, siete u ocho personas, muchas para un primer beso furtivo.
Los árboles nos veían pasar bajo las ramas, sus arrugas parecían llamarnos
- aquí, aquí, yo os cobijo,
pero siempre aparecía alguien y el mejor de los momentos tenía que esperar.
Por fin, al dar la vuelta a un recodo, sin previo aviso, mi amor se lanzó hacia mí y con un tibio pero acogedor abrazo sus labios rozaron los mios,
Fue el preludio de muchos otros besos, quizás más apasionados, sin tantos miedos ni vergüenzas, pero el olor del parque y el sabor dulce, exquisito y entrañable de aquel primer beso, sellaron en mi corazón un recuerdo que al evocarlo aún hace temblar mi cuerpo.
¡¡Como me gustó !!

domingo, 26 de abril de 2009

A CADA PLATO SU RELATO

Cuando mi padre dijo - nos vamos al pueblo - los recuerdos dibujaron en mi rostro una sonrisa y evoqué las casas de piedra, los perros callejeando, los esquivos gatos, el lavadero bordeado de rosales, donde el jabón "lagarto" agrietaba las manos, las verdes explanadas cubiertas de sábanas blancas secándose al sol, y Naranjo, el asno, cargando en sus alforjas pucheros de barro con comida casera; el olor y el sabor de la panceta fileteada con navaja sobre una hogaza de pan, delicioso manjar que apenas me dejaban probar.
El pequeño coche familiar daba tumbos por la carretera vecinal que nos acercaba al pueblo. Atravesando altos pinares conseguimos llegar a la ermita, situada a las afueras junto a las eras.
La casa de mis tíos se podía divisar desde allí. Alta y de piedra se alzaba indiferente al ruido del motor. El olor a caballerizas se filtraba por las ventanillas y el sol, implacable, bañaba las eras, que mecidas por el escaso viento,
levantaba sus pajas haciéndolas revolotear a nuestro alrededor.
Escasos metros me separaban de lo que hasta ahora habían sido mis recuerdos, El patio cuajado de claveles, el zaguán, oscuro y fresco, donde el botijo era el habitante de honor, el hogar con olor a madera quemada y guisos lentamente cocinados, las enormes habitaciones llenas de baúles con mil tesoros imaginados, y el establo escondite de mis juegos donde Naranjo dormitaba feliz.
Soñaba con el amanecer, con el despertar, un buen tazón de malta con leche lleno de pan sopado y un ligero lavado de cara sería suficiente para salir a jugar al campo.
En la calle, buscando piedras preciosas , observaría atenta el desayuno de mis primos,que alegres, bajo el sol recién nacido, tomaban siempre lo mismo, no se si antes en la cocina tomarían leche o café, pero allí sobre una piedra estaba el porrón luciendo su color rojo y en las manos una navaja y un trozo de tocino que cortaban con gran soltura.Debo confesar que pasaba cierta envidia.
Jugando, frente al establo, pasaría la mayor parte de la mañana mientras impaciente esperaría la hora de montarme en Naranjo, la hora de la comida, la hora de ir al monte.
Encima de sus alforjas, bordeando con mis piernas los pucheros calientes, caminaríamos hacía los pinares donde con arte los vecinos del pueblo recogían, en pequeños tiestos, la resina.
Una vez allí un silbato llamaría a los hombres que trabajaban, mientras las mujeres, a las que yo pretendía ayudar, estenderían un mantel en el suelo y colocarían sobre él los pucheros y como no, un buen plato de tocino entre vetado que daba un toque de apetitosa gula a la peculiar mesa.
Por la tarde, después de hacerle descansar sobre paja fresca, me montaría en Naranjo y él paciente me daría vueltas bordeando el pueblo. Siempre tenia una bondadosa mirada para mí y con su hocico, simulando risas, me mostraba sus grandes dientes mientras que de su garganta salían rítmicos rebuznos.
Eran veranos felices, llenos de olores y sabores, hoy lo que con más nostalgia recuerdo es aquella panceta con hogaza de pan que apenas probaba y a la que mis ojos de niña miraban con deseo, y como no, a Naranjo, el asno, que paciente y cariñoso cada día me dejaba montar en él.

miércoles, 22 de abril de 2009

DULCE DISCUSIÓN ( basada en un relato anterior)

Manuel, de mercadillo en mercadillo, hacía semanas que se había ido de casa.
Tania, la gitana, cuidaba a sus cuatro churumbeles y limpiaba escaleras de algunos payos que vivían en grandes casas. Por las noches apenas sonaba el timbre del teléfono lo descolgaba, ansiosa, por escuchar a su gitano.
- ¿ cómo están los churumbeles ?
- te echan de menos
- en cuanto arregle la fragoneta voy pa ya
- ¿ vendiste todo ?
- no, aún no, me quedan unas cuantas braguis, estas payas son mu agarrás
- y los malecotones ¿ cómo van ?
- ¡¡ podríos !!
- ¡¡ ay, mama !! seguro que los pones mu baratos y no se fían
- ¡¡ que va !! que se ve que son frescos
- pos vente pa ca, a los churumbeles les va a salir la barba y además no se acordan de ti
¡¡ ainnsss, mi gitana !!.......... que no puedo
- a ver ¿ por qué ?
los frenos de la fragoneta tan estropeaos
- ya te dije que la llevaras al taller
- y lo hice, pero no me llega el parné
- no, si querrás que te mande yo algunas perras
- pos no estaría mal, aquí los primos quieren que invite de vez en cuando, digo yo
- pos que te inviten ellos
- ¡¡ ainnss mi gitana, que agarrá eres !!
- y de las zapatillas ¿ qué ?
- na, si es que son números mu bajos y no entran en los pies de las payas
- pos las estiras con cartones, que te lo tengo dicho
- mi gitana
- ¿ qué ?
- que me acordo mucho de ti
- ¡¡ ay mama !! y yo de ti que las sábanas tan mu frias
- pos así tienen que seguir hasta que yo vuelva
- pos ven ya, que el primo de al lao las quiere calentar
- ¡¡ ay mi gitana !! que ma pones celoso
- pa eso lo digo
- pos mañana mesmo meto las braguis, los malecotones y las zapatillas en una caja y sin frenos ni na voy pa ya
- ese es mi Manuel. Así, decidio. Estoy segura que con los celos que me tienes eres capaz de venir sin frenos y aterrizar encima de mi
- ¡¡ mi gitana !!
- ¿ qué ?
- na, que te quiero
- ¡¡ ay mama !! y yo a ti.

miércoles, 15 de abril de 2009

UN DIA DE SUSTO



Me llamo Marina y tengo 10 años. Vivo en un barrio de una ciudad muy grande y bonita. Tiene muchos árboles
de donde caen unas florecillas blancas que me gusta comer y mi calle está llena de tiendas pequeñas, la del "Donato" el tendero, la de la "Soco" la cacharrera, donde compro los sacis y los chicles y también cambio las novelas de guerra y los cromos de mi hermano. Hay una farmacia y la señorita Elda que nos despacha es muy simpática. En la esquina hay una vaquería con un olor que nos marea mucho pero a mi me gusta mirar dentro cuando Paco, el lechero, ordeña las vacas, porque la leche cae a un cubo gris de metal desde unos pezones enormes y hace mucha espuma, las oigo mugir y eso no me asusta pero sus ojos tan grandes a veces me miran mucho y quiero salir corriendo. No se si algún día me atreveré a decirle al lechero que me deje tocarlas, quiero hacerlo pero tendrá que estar él a mi lado por si me muerden o me dan con su rabo tan largo.

A veces las saca a pasear por mi calle, llevan unos cascabeles y los niños los oímos y entonces corremos a verlas y nos entra la risa porque Paco lleva un palo y les da con él en el culo.
El otro día pasé mucho miedo, mi mamá me había hecho un abrigo rojo muy bonito que hacía juego con un gorro que era rojo también, y como era domingo me lo puse para ir a la iglesia del cole.
Cuando salí a la calle yo miraba mis zapatos de charol que me gustan mucho y estaba embobada con ellos y no oí los cascabeles pero si los mugidos y volví la cara y vi muchas cabezas con cuernos muy grandes. En la radio había oido que los toros siempre van al color rojo y que te atacan, así que salí corriendo y gritando y me metí en un portal, llame a una puerta que yo no conocía, la señora que abrió me preguntaba que por qué lloraba pero yo no podía hablar del susto, me sentó en una silla de la cocina y me dio un vaso de agua mientras intentaba que dejara de llorar, también me ofreció galletas y poco a poco se me acabaron las lágrimas, entonces le conté que venían muchos toros detrás de mí y como mi mamá me había puesto mi abrigo nuevo que era rojo me daba miedo que me atacaran, ella se sonrió y me cogió de la mano, me llevó hasta el balcón y me dijo que mirara, entonces vi a Paco dando con el palo a un culo y oí los cascabeles y me eché a reír porque aquellos toros no eran toros eran las vacas del lechero dándose un paseo.
Después el susto se me pasó y la señora y yo nos reímos un buen rato.
Desde entonces todos los domingos que me pongo mi gorro y mi abrigo rojo subo a casa de María y ella me da galletas que me como sentada en la silla de la cocina mientras que las dos nos morimos de la risa.

martes, 14 de abril de 2009

TIERRA

Me llamo Gaia, nací un día sin principio ni fin en medio de una mágica explosión del universo, mi padre.
Nubes algodonadas y vientos danzarines acunaron mi venida mientras miles de haces luminosos y truenos ponían música de fondo.
Debí de ser hermosa porque enseguida un pretendiente comenzó a girar a mi alrededor, la Luna, pequeño satélite al que muchos gustan de llamar Selene. Bello pero tímido siempre me muestra la misma cara, no como yo que coquetamente giro alrededor de una bola de luz que cada día me hace cambiar de posición.
Era un lindo y agraciado mundo de extensas explanadas repletas de una arena fina como el talco, grandes y gigantescos bosques me llenaban de verdor, generando con su respirar vida incesantemente, montañas que con orgullo se elevaban a lo alto queriendo tocar las nubes, pequeños y grandes riachuelos correteaban traviesos inundándome de frescor y sonido; seres increíbles reptaban por mis verdes praderas mientras otros trepaban persiguiéndose divertidos entre los árboles, pequeños roedores horadaban la tierra para mecer a sus crías; al norte y al sur masas flotantes de hielo se erguían majestuosas cobijando, entre sus escalones, seres vestidos de etiqueta que caminaban a trompicones; el aire, repleto de oxígeno, impulsaba con gracia el bailoteo de las aves que en grandes bandadas volaban entre las nubes surcando mis cielos dibujando en ellos divertidas piruetas; el mar, como un gran zafiro azul y cristalino, dejaba ver su interior en donde multitud de peces, de diferentes tamaños y colores, hacían muecas con sus gordinflones labios al tiempo que con sus aletas parecían decir adiós; y envolviendo todo este mundo pleno de vida el cielo, de color intenso, ponía su toque regalándome cada noche infinitos farolillos de luces que parpadeaban haciendo guiños a mi pretendiente.
Todo era un proceso que se completaba entre sí perfectamente; todos convivían en calma, la vida se iba desarrollando lenta pero imparablemente hacía la armonía. Todo en mí era perfecto, pero....... la perfección aburría a los dioses y con el privilegio que tienen de hacer y deshacer no se les ocurrió otra cosa que crear un ser único e inteligente, capaz de pensar y utilizar aquello que inocentemente yo ponía a su alcance.
Al principio fue divertido, yo les veía crecer y multiplicarse al tiempo que exploraban mis entrañas, descubriendo en ellas tesoros escondidos: el fuego, los metales, las semillas, etc.
Poseían, como hijos de dioses que eran, conocimiento y sabiduría, utilizándolos sembraron campos, trabajaron metales, domaron el fuego, recogieron frutos de los árboles, se alimentaron de los peces de mis aguas y construyeron poblados y ciudades.
Yo como cualquier madre tolerante les veía hacer.
En tanto que su habilidad crecía, su interior se iba transformando. Por sus ojos se asomaron la codicia, el odio, la envidia y con todo ello hicieron un coctel donde la armonía y la paz no tenían cabida.
No sólo destruyeron mis árboles, contaminaron con productos venenosos mis aguas, cambiaron el azul intenso del cielo por un gris repleto de humo, minaron mi vientre con explosivos para sacar de él mi sangre y mis fluidos, consumieron mi oxígeno añadiéndoles sustancias irrespirables, horadaron mi atmósfera, rompieron mis hielos y extinguieron razas enteras de animales, también nació entre ellos el rencor y se sumergieron en grandes luchas donde los poderosos abatían sin piedad a los más débiles.
Yo gritaba sacudiendo mis mares, mis tierras, les mandaba avisos cada vez con más fuerza: terremotos, huracanes, riadas, inundaciones, sequías; pero el ansia de poder y de dominio no les permitía oír ni escuchar mis lamentos.
Hoy rota, casi destruida y apenas sin recursos quisiera hacer una llamada a todos aquellos humanos que sienten dentro de sí mi dolor, que palpitan a mi ritmo o, que luchan con ahinco por ayudarme, porque saben que ayudándome a mí se ayudan ellos mismos.
Mi llamada es un grito de advertencia pero, como madre que soy, también pongo en mis labios y mi garganta una inequívoca y prometedora palabra: ESPERANZAZA

martes, 31 de marzo de 2009

MAGIA

Amarte en silencio sin esperar nada
es susurrarte al oído cálidas palabras,
besarte los labios, los ojos, la cara,
envolver tu cuerpo con caricias deseadas
enredarme entre tus piernas mientras tu me hablas
acercar mi mejilla a tu pecho sintiendo tu mirada
que enredes mi pelo, que acaricies mi espalda
sentir sobre mi piel tus fantasías deseadas
y tu sexo sobre mi sexo alimentándolo de sabia.
Amarte en silencio sin esperar nada
es hacer del amor un sueño
y de la pasión............magia.

ENCUENTRO INESPERADO

Aquel vídeo nos había mostrado unos saltos de agua impresionantes en mitad de la selva y tras los preparativos, cargados de ilusión, emprendimos el viaje.
La selva nos acogió misteriosa y excitante, sus malezas y altos árboles nos impedían ver apenas unos metros a nuestro alrededor. El sol timidamente se filtraba entre las espesas ramas que altivas y enamoradas se enredaban unas con otras. Nuestros pantalones, estrenados para la ocasión, solo eran trozos de tela jironados y descoloridos, las mochilas parecían haber engordado haciéndose cada vez más pesadas. La fatiga nos iba atrapando haciendo nuestros pasos lentos y torpes.
No podíamos estar muy lejos, hasta nosotros llegaba el olor húmedo y el chapotear del agua al caer desde lo alto.
¿ Cómo salir de esta encrucijada de lianas y hierbas en que habíamos caído?
Imitando a los héroes de las películas , tantas veces vistas, nuestras manos inexpertas hacían bailar los machetes cercenando todo lo que se ponía a nuestro paso.
Fue en un abrir y cerrar de ojos que la planicie apareció adornada de altas montañas, preñadas de musgo, se alzaban cubiertas por cortinas imparables de grandes cascadas.
¡ Lo habíamos logrado ¡ El sol, que se escondía, hizo de nuestros pasos lentos largas zancadas.
Montamos las tiendas, encendimos fuego y con alegres canciones y algo de comida festejamos nuestra llegada.
El rumor del agua y el buen vino, que alguien sacó del macuto, consiguieron que nuestros ojos se fueran cerrando.
No se quien dio la voz de alarma, pero el grito nos hizo despertar. Mochilas tiradas, ropas esparcidas por el suelo, platos rotos, restos de comida entre los arbustos y enfrente de nosotros ellos: los monos.
Una familia entera de monos alrededor de la cascada hacía piruetas, unos bailaban con torpes pasos, otros tumbados en el suelo se movían como si se rascaran la espalda, algunos intentaban hacer el pino, un pequeño chimpancé saltaba de liana en liana dando alaridos que semejaban carcajadas. Y el olor, un olor penetrante al buen vino de nuestro campamento.
Era un espectáculo ver aquellos seres disfrutar ignorantes de su travesura.
Nos miraron, sus manos extendidas nos llamaban, nuestro miedo, encubierto por la intriga, no nos impidió llegar hasta ellos.
Era evidente que estaban ebrios, pero sus achicados ojos marrones brillaban de manera especial y su gesto de sonrisa se aliaba con ellos haciéndonos entender que sus manos extendidas eran sinceras. Bailamos, reímos, jugamos con ellos y como no, aún en ayunas, terminamos de beber el poco licor que quedaba en nuestras botellas ya casi vacías. Su comportamiento caprichoso y juguetón, tan parecido al hombre, nos hizo olvidar su parte de animalidad.
Hoy cuando visito el zoo vuelven a mi retina sus gestos vivaces, su mímica alegre y pienso que aquí encerrados echarán de menos, lo mismo que yo, aquella cascada que la selva misteriosamente reservaba para ellos.

jueves, 26 de marzo de 2009

QUE PIENSO ANTES DE DORMIR

Es un día cualquiera, nada extraordinario, un café mientras leo la prensa en Internet, arreglo, por encima, de la casa, la ducha, la comida y al trabajo.
Es una tarde tranquila, con el trabajo justo para no aburrirme pero pesada por las horas que se me hacen largas muy largas.
En casa Momo y Yula, mis compañeras de mimos y juegos interminables, esperan detrás de la puerta al oírme llegar, maullan, se enredan entre mis piernas, quieren la cena. Cenamos las tres juntas, claro que yo termino antes que ellas, las hojas de lechuga y el pequeño tomate apenas sobreviven unos segundos en mi plato; eso si el yogur lo estiro y lo estiro hasta que la cuchara, cien veces relamida, brilla ante mis ojos como la plata.
- tendré que hacer tiempo antes de dormir, dicen que no es bueno acostarse con el estomago lleno- pienso en voz alta.
Así que leo un rato, enciendo el ordenador y apenas media hora después decido que ya pasó el tiempo suficiente de haber aligerado la digestión.
Sin más preámbulos que un cepillado de dientes me enredo en el camisón y me acuesto en el hueco que Yula me deja generosamente.
Su ronroneo siempre me ayuda a dormir pero ese gres, gres, gres constante me trae a la mente el sonido crujiente de las patatas fritas.
-una bolsa de patatas fritas es lo que yo me comería ahora- pienso - ¡ y si las acompaño con unas aceitunas de Camporreal? de niña las merendaba muchas veces con pan. Bueno ya que como pan no estaría nada mal poner en el plato un huevo frito que con las patatas congenia muy bien. ¡¡¡ ummmm esa yema tan amarilla y resbaladiza, con ese color a paella valenciana!!!
-¿ y de postre? - noo, el postre no que engorda mucho
- tomaré entonces un café con sacarina para compensar
_ No pienses en comida ¿ cómo puedes pretender dormir con semejante banquete ?
- ¿¿¿¿ ehhhhhhh????
Como un eco lejano que me martillea Pepito Grillo, inquilino perpetuo de mi mente, me parlotea sin descanso.
- tienes razón, me imaginaré entonces con un bonito bikini de esos de cuatro tallas menos que duermen en el cajón desde tiempos inmemorables. Pero que conste que me dormiré saboreando el café y nada de sacarina, le pondré azúcar, mucha azúcar.
Con el sabor de la cafeína en mi boca Morfeo me acuna entre sus brazos y con esa dulce sensación sueño que cuando llegue la mañana iré, sin demora, a la cocina y sonriendo me tomaré un buen café con tostadas llenas de mermelada y mantequilla.

miércoles, 11 de marzo de 2009

UN ARBOL NUEVO

Para ti, preciosa carga a la que no quiero renunciar





Asómate al balcón y otea la vida
brota de nuevo con yemas renacidas,
pégate al fluir del tiempo
y déjate llevar por él
aún con tus penas escondidas.
Mira el sol brillar, tras él,
un sinfín de melodías arrastra hasta ti el viento
y susurrando te suplican:

"no te vayas, no es tiempo todavía,
acércame tu mano que necesito tu guía,
quiero mirar tus ojos claros
como el amanecer del día,
quiero sentir tu sonrisa que sin proponérselo
levanta la mía,
quiero el roce de tus labios
acariciando mi mejilla
y que me rodees con tus brazos
cuando sientas tú mis penas escondidas".

Asómate al balcón
comtempla la vida
siéntete un arbol nuevo
con yemas renacidas.

martes, 3 de marzo de 2009

LA AVENTURA DE SER MUJER

Alguien me preguntó una vez si estaba conforme con mi condición de mujer.
Un micrófono ante mis ojos y una sonrisa esperaban mi respuesta.
De momento me sorprendió la pregunta, me quedé callada pensando. No es que dudase la respuesta, la tenia clara, pero aquella periodista, mujer también, me interrogaba con sus ojos queriendo saber y esperando seguramente un " no" y la sorprendí.

- Si- le dije- me encanta ser mujer.
Se que hay muchas mujeres que sufren por serlo, que viven en mundos donde por su condición son atropelladas y maltratadas, me solidarizo con ellas y pongo en mi mano una bandera pidiendo igualdad.
Pero tuve la suerte de nacer en un mundo privilegiado y el ser mujer es una aventura a la que no quiero renunciar.
Con sus satisfacciones y sus pruebas, a veces dolorosas, el ser mujer es para mí un regalo de la naturaleza. No solo porque puedo pintar mis labios y mis ojos, o porque me siento protegida por los varones que me rodean, o porque pueda expresar con mayor naturalidad y facilidad que un hombre, la ternura, la dulzura o el amor, sobre todo lo siento como un regalo porque, pude llevar en mi vientre corazones que latían, pies que deformaban mi figura, oir explosiones de llantos anunciando vida y ojos que me miraban embelesados mientras con sus labios hambrientos me acariciaban los pechos.
Es precioso, para mí, ser mujer. Puedo sentir como propias las caricias de mi madre, introducirme en sus sentimientos y palpitar al mismo son que ella, puedo volar de la mano con los pesares de cada madre y cada mujer, puedo navegar dentro del vientre de la madre tierra sintiendo sus deseos de prosperidad y compartir con ella el amor a sus hijos.
Me imagino que si fuese hombre me sentiría contento de serlo, pero me tocó ser mujer y desde esta condición femenina con un abrazo maternal, abarco a todas y cada una de las mujeres que sufren, que luchan, que aman, que dan vida y con los brazos extendidos hacia ellas, quiero continuar en esta gran a ventura que es ser mujer.

miércoles, 25 de febrero de 2009

MI QUERIDO FANTASMA

Era una casa bonita con grandes ventanas y vista ajardinada, sus pequeñas habitaciones y su barato alquiler ero lo ideal para mi. Además era sorprendente porque todo funcionaba al ritmo de mi pensamiento, si quería encender una luz, antes de dar al interruptor, se encendía; si quería darme una ducha, esta empezaba a disparar sus chorros sin que hubiera abierto el grifo; hasta la despensa obedecía mi deseo, su puerta se abría y yo solo tenía que alargar el brazo y coger aquello que quería.
Llegué a pensar que era maga, que el poder de mi mente era extraordinario, a punto estuve de ir a la t.v. a contarlo, la idea de llamar a la prensa rondaba por mi cabeza.
Pero una mañana, al salir de la ducha, en el espejo del lavabo, dibujada sobre el vaho, una pequeña y perfecta margarita despedía su olor.
Me quedé absorta hasta verla desaparecer, hasta que su aroma se evaporó.
Y no solo cada día se dibujaba una flor en el espejo, cada noche al retirar el cobertor de la cama, un pétalo de margarita se envolvía en mi camisón.
Era extraño, todos estos fenómenos no me producían temor, al contrario, las suaves apariciones y los delicados olores penetraban en mi pecho haciendome soñar con un enamorado inesistente.
Cuando acurrucada entre las sábanas cerraba fuertemente los ojos deseando dormir, le invocaba.
- mi querido fantasma- le llamaba yo
y el acudía a mí, envolviéndome en abrazos, su imagen difuminada y etérea me hablaba en un lenguaje sin palabras desde un mundo al que yo no tenía acceso. Todo esto hacía de mi despertar una pesadilla.
Por la mañana miraba el reloj de mi muñeca y las agujas parecían no andar, esperaba de nuevo el anochecer con ardor y deseo.
Noches vacías de tiempo y cálidos abrazos llenaron mis años. Jamás volví a desear alguna caricia que no viniera de el.
- mi querido fantasma- quiero ir contigo y vivir en tu mundo
-no, aún no es el momento- me respondía con su penetrante mirada.
Pero..... mi corazón cansado de esperar decidió pararse y una noche, fundida en su imagen, me fui con el al lugar de donde no se retorna jamás.
Desde allí, juntos los dos, no dejamos de poner pétalos de olorosas margaritas en una pequeña cuna etérea, inesistente, donde un pequeño fantasmita duerme feliz bajo el inesistente y etéreo susurro de una nana.



sábado, 14 de febrero de 2009

RENACER

( no se porque lo escribo.....quizás porque ya es hora de que lo grite )
" Todo era irreal". La noche callada de silencios, con la luna apagada y las estrellas ausentes.Aquel semáforo al que mis ojos eran ciegos a pesar de su constante parpadeo.
El coche lleno de combustible y sinembargo paralizado delante de nada.
Una avenida amplia por la que goteaba, de vez en cuando, un vehículo perdido en la madrugada.
El jardín a mi derecha, silencioso, fúnebre, con sus sombras fantasmagóricas que no murmuran nada.
Y el templo tan rastreado,tan pisado, compañero de lágrimas e ilusiones, refugio de mi cuerpo y de mi alma en los momentos clave de mi vida, tan frío, empedrado, mudo,contemplando inmutable mi pavor y mi miedo.
Unas manos que me atropellan, un cuerpo que se me viene encima y que suplica, pide, manda, ordena y por último arrebata lo que yo no quiero dar.
Una amenaza,un secuestro sin sentido y sin fin.
Mis labios nacen mudos a la odisea y se van transformando según corren los ¿segundos?¿minutos? ¿horas?. No hay tiempo, no hay espacio. Es la nada.
Mi ser, mi cuerpo, mi mente, mis sentidos piden, suplican clemencia.............. La suerte esta echada.
Mi cuerpo, apenas vestido, con sus ropas más escondidas a la altura de los tobillos tiembla, se rebela, se agita, se niega, pero............. poco a poco se afloja, se deja conducir a un infierno donde no tiene ningún poder.
Mi boca comienza a susurrar palabras ordenadas desde unos labios que no son labios, son ascuas que arden y que me abrasan. ¡¡ Cuanta palabra absurda !! cuantas frases obscenas estoy obligada a articular, mi garganta se niega pero mi alma preñada de miedo la pone voz´
¡¡Que chirriar de cuerpos!! ¡¡Que choque de sentimientos!! ¡¡Que desgarro de pasiones manan de dos seres sin vida!!
El, porque estaba muerto,muerto por el más absoluto abandono de amor
Yo muerta, sepultada mi nobleza, mi inocencia, por un alud gélido de odio y estupor.
"Todo era irreal". La huida de la pira satánica, mi ropa limpiando el polvo del asfalto, mi cuerpo desnudo iluminado por faros trasnochadores, y aquel señor, como salido de un cuadro, con su perrito, su bastón y un sombrero de paja, ¿ qué haría a esas horas con un gorro de paja?
Un abrazo anónimo y cálido que me ayuda a vestirme, que me acompaña a la comisaría.
..... comienza la pesadilla.
Hoy, 10 años después, sentada en un banco al lado del semáforo , del jardín y del templo, repaso la escena.
Quiero olvidar y sobre todo necesito perdonar.
Para ti, ser que sufres, que me hiciste y me haces sufrir. Para ti mi ultimo recuerdo.
Hoy, 10 años después, he podido volver a aquel semáforo que se llevó mi fe en el calor y en el verdadero amor de los hombres. ( escrito el 21/3/1999 )

lunes, 9 de febrero de 2009

AL TIEMPO



Tiempo, bailas en mis manos deseoso de ¿escapar? de ¿detenerte?, las cierro fuertemente para que te distraigas en tu duda y no te pierdas, te hago mio, te susurro que no escapes, que me poseas, que no te detengas, nos quedan muchos caminos que andar, muchos horas por compartir.
Tiempo, camarada silencioso y pertinaz, intentamos medirte con saetas que danzan en estuches encerradas pero, burlón, nos miras y en un juego incomprensible te alargas o te acortas según tu voluntad.
Te observo, vuelvo la vista atrás y te veo atravesar conmigo días de dicha, de sueños, de esperanzas, de encuentros, de adioses, de dolor.
Estiraste para mi los momentos gozosos y acortaste los tristes, curaste mis heridas con bálsamos suaves como la arcilla y atesoras en mi memoria lo que no quiero olvidar.
Nada puedo hacer sin ti porque ante ti mi cuerpo y mi alma se desnudan.
Lejos de ser una expresión mi agradecimiento hacía ti es un autorretrato de mi vida.
Tiempo, compañero inseparable, no te detengas, anida en mi un sueño de esperanza, arrastra hacia mi la ilusión y yo, pájaro enjaulado, cantaré para ti una melodía con deseos de eternidad.

sábado, 31 de enero de 2009

¿ A QUE SON PRECIOSOS ?

Me gusta mirar sus ojos
ver sus pupilas abrirse a la sorpresa,a la alegría.Me gusta bucear en ellos,
llegar hasta la profundidad de su inocencia,

empaparme de su niñez y recubrirme de su ingenuidad. Quiero tenerlos cerca, sentir

con su abrazo el cálido mensaje de la eternidad y retornar con ellos al
mundo mágico de la fantasía








lunes, 26 de enero de 2009

ALMAS ENTRELAZADAS

Almas nacidas para el amor
dulzura con bigotes
ojos claros y limpios
miradas transparentes
aliento pleno de cariño no verbalizado
patas sedosas y firmes
ronroneo feliz
quita soledades ignorantes de su labor
caricias intensas, entrega total
mendigas de mimos
contrabandistas de ternura
pelo acariciante y acariciador
veladoras de mi sueño
compañeras de mi tristezas
camaradas de mis alegrías
provocadoras de sonrisas
incitadoras al juego
pacientes, traviesas, calladas
reclamando siempre mi atención
siempre prestándome atención.

A Momo y Yula ( gracias por compartir un espacio de mi vida )

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